Tuesday, February 06, 2007

Arrodillados ante el Monte Perdido

Ficha:
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Tipo: Ascensión
Invernal
Pico: Monte Perdido 3355m
Fecha: 1/2/2007
Dificultad: F+ ( Se precisa de experiencia en Alta montaña Invernal )
Material Imprescindible: Crampones y Piolet
Horarios aproximados:Día 1: Pradera de Ordesa- Goriz 4h
Día 2: Goriz - Cima del Monte Perdido - Goriz, unas 7h
Día 3: Góriz - Pradera de Ordesa 3,5h

Componentes: Manolo, Domiciano, Iván, Jose Angel

Llevabamos varios dias en Valle del Tena disfrutando de sus mágnificos paisajes y de algunas ascensiones como el Pico de la Canal Roya y el Vértice de Anayet.

Vertice de Anayet desde el Collado de su mismo nombre

El exceso de nieve polvo nos había privado de la ascensión al Peña Telera por los corredores de su cara Norte y el largo acceso por la ruta del Sur también nos había hechado atrás pues no habíamos llevado el equipo necesario para vivaquear, por todo ello nos propusimos acercarnos a Ordesa para intentar ascender el Monte Perdido.

El Lunes 29 de Enero llamamos al refugio de Góriz para informarnos del estado de la aproximación al refugio y de la ascensión, nuestra intención era subir a Goriz desde el pueblo de Nerín por la sierra de la Custodia hasta alcanzar el Collado de Goriz y desde ahi bajar al refugio, nada más llamar el guarda nos quitó la idea inicial de la mente y nos aconsejó que de subir lo hiciesemos por las clavijas de Soaso, dado que la pista de Nerín permanecia cerrada y el acceso al collado desde el pico Custodia estaba complicado dada la existencia de un gran ventisquero.
Nos informo que el parte del que disponía indicaba nevadas para el Martes 30 y vientos de moderados a fuertes de componente Norte para el Miercoles 31, el guarda nos comento que de cumplirse era peligroso intentar llegar el Miercoles en esas condiciones dado que una vez que superasemos las clavijas de Soaso con viento de componente Norte después de una nevada reciente ibamos a tener la ventisca asegurada y con mucha probabilidad no seriamos capaces de encontrar el refugio.

Después de esta llamada parecía una locura intentar subir en esas condiciones, parece que el Peña Telera esta vez no pudo ser y el Perdido... tampoco... vaya, empezamos a barajar varias alternativas y al final triunfo la iniciativa de desplazarnos a Aisa para intentar el Aspe. Como nos resistiamos un poco a este destino, al día siguiente antes de desplazarnos volvimos a llamar a Goriz para saber si se había cumplido la primera parte del pronóstico, cual fue nuestra sorpresa de que no había nevado todo lo contrario el tiempo estaba siendo anticiclónico y nos recomendaban subir, menudo cambio de planes, inmediatamente nos ponemos de camino hacia Broto donde nos alojaremos para subir hasta Goriz al día siguiente.

Realizamos la selección cuidadosa del material que vamos a subir llegando a un compromiso entre peso y seguridad. Por persona llevamos, crampones, dos piolets, casco, arnes, dos tornillos de hielo, tres mosquetones, un par de cordinos y una cinta. De material común cogemos un juego de fisureros, un par de friends, dos pitones, dos estacas, un ancla, dos cuerdas gemelas de 30m 8mm. Como se puede ver el resultado es que al final llevamos el material para hacer el Perdido por la cara Norte, cuando en realidad lo vamos a atacar por la Normal.

Durante la tarde preparamos las mochilas, aprovecho para sacarle punta a los crampones, armado con lima en mano me pongo manos a la obra como si de un ritual de lucha se tratase hasta que quedo contento con cada una de las 24 puntas que me sustentarán sobre el hielo.

Preparando las armas para la batalla

Durante la noche se suceden sueños, mas bien pesadillas de clavijas ferratas precipicios y canciones de Bonnie M ( chiste fácil para quien haya visto o leido tocando el vacio ). A la mañana siguiente nos levantamos y nos preparamos el desayuno, el sueño parece que nos había robado las palabras, todos nos sentimos algo nerviosos, metemos las mochilas en el choche y nos ponemos rumbo a la pradera de Ordesa, aunque hay bastante nieve en la carretera conseguimos llegar sin poner las cadenas al aparcamiento, lugar donde el manto blanco ya es continuo, hablamos con los guardas del parque y nos informan que esta noche han caido de 3-5cm de nieve a sumar sobre la que ya había, debatimos sobre si subir las raquetas o no, como es dificil que no haya huella hasta Cola de Caballo decidimos arriesgarnos a no llevarlas, sobre todo por no cargar con otros 2Kg más de lastre.

Comenzamos a subir por el camino al lado de las cascadas, la cascada de la Cueva como siempre que paso por aquí despierta mi admiración, esta vez tiene trozos bastante helados, seguimos subiendo y pasamos junto al bosque de hayas, aunque no está en el explendor del otoño ahora también tiene su encanto, al poco rato escuchamos un gran estruendo, una cascada de hielo que teniamos a nuestra izquierda se ha desmoronado afortunadamente en esta ocasión el camino por el que transitamos esta bastante separado de la pared de la que colgaba la cascada, los enormes arboles que vamos viendo que están tirados en el suelo partidos como cerillas nos hacen ver la fuerza de estos fenómenos.

Pasamos junto a las gradas de soaso ya nos queda poco para llegar a la pradera donde esta la cola de Caballo, llegamos junto a la cascada y paramos a comer, llevamos unas 2,5h con mochilas de entre 12-15Kg y se agradece un descanso. En lo alto de las clavijas observamos a un grupo militar que está iniciando el descenso, de vez en cuando se escucha, libre! por lo que deducimos que están bajando asegurados, por el contrario la subida por las zetas no se ve muy cargada de nieve por lo que no parece que tenga peligro de que se desate un alud.

Las gradas de Soaso


En un momento se echa encima una niebla espesa que envuelve el paisaje en un aspecto tenebroso, entre esto y que no nos apetece cruzarnos con un regimiento en medio de las clavijas decidimos subir por las zetas.

Ascendiendo por las Z's

Poco a poco vamos subiendo y a la media hora nos juntamos con la otra ruta que viene de las clavijas, avanzamos un poco más y obtenemos una visión fantastica del valle por el que acabamos de subir, mientras permanecemos parados observando la grandiosidad del cañón, se escucha un estruendo tremendo, "esta vez ha caido un buen trozo".

Cañon de Ordesa entre la niebla

El lugar por el que acabamos de subir

Seguimos avanzando por una especie de gradas y al rato divisamos el refugio, hemos tardado unas 5horas hasta aqui desde que dejamos los coches, de las cuales si descontamos el tiempo de los descansos hemos caminado unas 4h. En el refugio no hay apenas nadie, asi da gusto sin los agobios del verano, alojados tan solo estamos nosotros cuatro y otras tres personas más, un chico que nos comenta que se ha hecho daño en un pie y mañana bajara, y un chico y una chica que nos comentan que mañana intentarán también el perdido.

El tiempo empeora, y vamos observando como cada vez se cierra más, a media tarde comienza a nevar por lo que nos crispamos un poco, todo apunta a que mañana lo vamos a tener muy complicado, el pronóstico anuncia que mañana tendremos vientos flojos a moderados de componente Norte, vaya parece que el pronostico inicial se esta cumpliendo con retraso de un día, además es la escusa perfecta para no subir por la escupidera, en el refugio tienen un par de fotografías de esta, una de ellas parece que esta sacada desde el Cilindro de Marbore y es impresionante, el sitio en cuestión es uno de los puntos negros del Pirineo, he leido que en este punto se han matado más de 50personas desde 1968.

Llega la hora de cenar y sigue nevando, nuestras esperanzas de subir el perdido mañana se van viendo cada vez mas y mas mermadas, nos acostamos y a la mitad de la noche siento la necesidad de acercarme al baño, la verdad que no apetece nada darse un paseito hasta el baño, finalmente me decido y salgo afuera, la noche esta estrellada, esta todo despejado, todo menos la zona de las tres sorores donde aparece cubirto, tiene pinta de que alli arriba aun esta nevando. El panorama que tengo es precioso, la luna llena ilumina con sus rayos la punta Tobacor, y la sierra de la Custodia, estos picos nevados devuelven hacia el cielo parte de la radiación entregada por el astro creando un panorama asombroso, al fondo el cañon impresionante, no puedo contenerme y rodeo el refugio para obtener una visión de la zona del Taillón, es todo precioso si no hiciese tanto frio me quedaría aqui un buen rato, vuelvo a la cama con la esperanza de que mañana podamos hacer algo.

Aun no ha amanecido cuando nos levantamos, parece que el tiempo ha mejorado y esta bastante despejado, nos sentimos con ganas de intentarlo, desayunamos y preparamos las mochilas para el ataque, al salir del refugio observamos esta fantástica panorámica del cañón, esta vez sin niebla.

Cañón de Ordesa desde el refugio de Góriz


Los primeros rayos de sol nos acompañan en nuestros primeros pasos hacia la cumbre, vamos ascenciendo poco a poco por un sistema de gradas, una vez superadas las gradas la nieve va ganando dureza, despues de un buen rato canteando con las botas decidimos paramos para ponernos los crampones, el chico y la chica de anoche nos alcanzan y conversan un ratillo con nosotros, parece que van cómodos sobre nuestra huella y no tienen muchas ganas de rebasarnos.
Primeros tramos de ascensión una vez superado el sistema de gradas

Ahora ya sobre los pinchos vamos ascenciendo más facilmente, de la última vez que ascendí el Monte Perdido, recordaba una zona de trepada antes de llegar al campo de bloques, claro que ahora todo está tapado por la nieve y nos vamos encontrando palas de nieve, alguna de ellas con mas inclinación nos ha debido de tapar la zona de Iº que recordaba.

Ciudad de Piedra

Una vez pasada la zona de la Ciudad de Piedra, llegamos al Campo de Bloques zona que como su nombre indica tienen una zona de rocas enormes depositadas en este altiplano despues de algún gran desprendimiento, esta zona me hace recordar a dos montañeros Catalanes con los que Domiciano y yo compartimos cena hace unos años en el refugio de Certascán y comentaban que escalando no hay fiarse de ninguna roca en la que uno se apoye pues una simple reflexión nos hace ver que todas las rocas que ahora estan abajo antes estaban arriba.

Atravesando el campo de bloques

El dia esta siendo soleado y la temperatura es bastante gradable, estamos un par de grados sobre cero y la sensación termica es muy buena, de vez en cuando sopla algo de viento por lo que a parte de la camiseta termica llevo un cortavientos ligero. A lo lejos vemos la gran ventisca que hay un poco más arriba pues se observan grandes aureolas de nieve que son arrancadas de las zonas mas altas de la montaña y se elevan varios metros.

Ventisca en las zonas altas

Seguimos avanzando, ya tenemos a la vista el collado que da acceso al lago helado, el viento comienza a soplar cada vez más fuerte por lo que decidimos parar un poco al resguardo de unas rocas para ponernos los arneses y prepararnos por si tuviesemos alguna dificultad en la escupidera, desde donde estamos podemos ver parte de la escupidera y la cima, alli arriba esta soplando con furia pues vemos la aurora de nieve que se arranca desde la cima varios metros por encima de esta. El chico y la chica de Madrid nos alcanzan y también deciden parar en este lugar para reponer fuerzas.

Nos ponemos en marcha e inmediatamente nos situamos a la altura del lago helado, la verdad que hay que imaginarselo pues tal y como esta todo cubierto de nieve parece que no hubiese tal lago alli, ya estamos viendo prácticamente todo lo que nos espera hasta la cima, entre todo ello la famosa escupidera.

Para situarnos en el sitio en cuestión se trata de una pala que asciende en direción SE desde el lago helado hasta prácticamente la cumbre, la pala salva un desnivel de más de 300m de altura con una inclinación mantenida de unos 30-35º es decir algo más de un 50%, es bastante ancha en su parte inferior y se va estrechando a medida que se alcanza la cumbre, tiene cierta inclinación hacia el SO y esta protegida en sus dos primeras terceras partes por un espolon rocoso hacia la caida lateral, en su ultima parte existe una zona donde hay cinco embudos en los que la pendiente hacia el SO se acentua y estos embudos desembocan hacia el abismo y te escupen literalmente hacia este, en este punto la pala no llegará a 30m de anchura lo que hace muy complicada la autedección en caso de caida, por lo tanto hay que asumir que un fallo, resbalón enganchon de crampones en las polainas o similar tiene todas las papeletas de convertirse en accidente mortal.

Monte Perdido y la escupidera
vistos desde el Cilindro de Marbore




Dado que ha estado nevando toda la noche decidimos no subir por la canal desde el principio dado que puede canalizar algún alud de las pendientes que observamos en la cara NO por lo que optamos subir por la arista de nieve que se asienta sobre el espolon rocoso.

Comenzamos a subir por la arista

La arista es impresionante e igualmente disfrutona, en algun punto se afila hasta tal punto en el que tan solo te permite poner un pie delante de otro en otros se ensancha un poquito lo que viene bien para poder relajarse un poco sin bajar la guardia, la nieve está lo suficientemente dura para que el crampon agarre y de sensación de seguridad, en algún punto se pone algo mas dura de lo que nos gustaría y aflora el hielo por lo que en estos puntos hay que afianzar bien cada uno de los pasos, en estos momentos me alegro de haber afilado bien los crampones.

Satisfecho de haber afilado bien los crampones

Arista con el Collarada al Fondo
Final de la arista

Llegamos al final del espolón rocoso que nos deposita en la boca del primer embudo, paramos para decidir por donde vamos a abordar la zona más comprometida de la ascensión, decidimos subir haciendo una especie de Z's para abordar el cruce de los tubos por su parte media o superior, intentando evitar las zonas más duras, donde parece que aflora el hielo, Domiciano afronta la primera parte expuesta tallando un buen escalón dentro de lo que le deja la dureza de la nieve, pasamos el primer tubo y empezamos a afrontar el segundo, aparece un pequeño tramo con hielo, Manolo toma la iniciativa y pasa primero, aunque los crampones muerden bastante bién la punta del piolet no entra ni 1cm, en este tramo el juego de los tobillos es imprescindible para llevar bien a la práctica la técnica de todas las puntas y poder afrontar el paso con seguridad.

Nacho y Rebeca los chicos madrileños
superando el segundo embudo

Una vez pasado el segundo tubo el viento empieza a soplar con mas fuerza, nos deben de faltar unos 100m de desnivel hasta la cima, ya queda poco.
Cerca del tercer embudo

El viento se hace cada vez más y más fuerte de repente noto que el viento me empieza a zarandear y me veo obligado a hundir los dos piolets hasta el fondo y agacharme para evitar tal zarandeo, las rachas de viento se repiten por momentos y me obligan a repetir la operación, estos momentos se vuelven muy desagradables, la ventisca no deja ver prácticamente nada, tengo el buff acartonado dado que mi aliento se ha condensado y congelado en breves instantes sobre el, los guantes estan escarchados y se quedan pegados cada dos por tres al metal de los piolets, miro el termómetro y marca -5º contando que lo llevo pegado al cuerpo debe de hacer -8ºC y con este viento la sensación térmica puede ser fácilmente de -25ºC, lo que más me desconcierta es la sensación de no ver nada, de vez en cuando el viento aminora y aprovechamos para avanzar unos cuantos pasos, en la salida del último tubo justo en un momento comprometido en el que vuelve a aflorar el hielo comienza otra rafaga de viento como los regatones no entran en el hielo clavo ambos picos y las ocho puntas delanteras de los crampones inclinándome hacia la pendiente para ofrecer la menor resistencia al viento, este no cesa, el viento sopla cada vez más fuerte parece como si su furia quisiera arrancarnos de aquella ladera y de la vida, se me pasan muchas cosas por la cabeza, segundos que parecen años, o como diría Iván "vi mi vida pasar en un power point".

Pasado este mal trago cuando estoy a punto de decirle a mis compañeros que bajemos veo la salida de la canal, estamos a escasos 50m de desnivel, por lo que apretamos los dientes y tiramos para arriba, estos últimos metros se hacen eternos mas y mas viento, nos preguntamos que si esto hace aqui que es lo que hará arriba.

Estamos muy cerca
Parece que arriba corre brisa :-)


Por fin estamos llegando a la salida del corredor, en un punto donde aminora la pendiente y parece que estamos algo al resguardo del viento paramos para abrigarnos, con tranquilidad clavo los dos piolets hasta el fondo, los mosquetoneo con la linea de vida atada a mi arnés y me arrodillo clavando las puntas delanteras de los crampones, me quito la mochila saco la chaqueta y me la pongo, deposito la mochila otra vez en mi espalda y deshago los pasos anteriores, estos momentos te hacen apreciar lo fácil que es hacer algo en la vida cotidiana como ponerse una chaqueta.

Salida del Corredor

El último repecho y ya estamos

Tenemos a vista la cima, cuando estoy llegando me encuentro a mis compañeros y a los chichos de Madrid tirados y arrodillados y me pregunto, que pasará no recuerdo ningún paso peligroso antes de la cima, cuando llego lo descubro ya han llegado a la cima, el viento sopla con tanta fuerza que es prácticamente imposible ponerse de pie, la cima tiene un aspecto peculiar parece una arista de nieve, yo la recordaba plana y bastante ancha y aqui es un filo, ni siquiera se ve el vértice geodésico de su cima debe de estar tapado por unos cuantos metros de nieve.

Arrodillados en la Cima

Foto de cima

La estancia se hace penosa, nos hacemos unas fotografias y apenas podemos quedarnos un par de minutos disfrutando de las vistas, consigo distinguir el Posets, el Cotiella y el Collarada, nos habría gustado poder quedarnos más tiempo para poder observar toda la panorámica que ofrece este pico pero el viento reinante no nos lo permitio.

La ventisca apenas nos deja ver

Se trata de la segunda vez que asciendo esta montaña de 3355m, tercera cima más alta del Pirineo por detrás del Aneto y del Posets, curiosamente es la montaña más alta de Europa de origen calcareo, es increible que todo esto que estamos pisando sean restos de esqueletos de animales marinos.

La montaña es la que manda y aunque nos ha dejado ascenderla nos ha hecho ponernos de rodillas ante ella, a su vez parece enfurecida y no nos va a dejar permanecer sobre ella durante mucho tiempo, disfruto de estos breves instantes pues se trata de la vez nº 220 que estoy en una cima, creo que siempre recordare este número asociado a esta experiencia.

La bajada al contrario que suele ser lo común discurre con menos dificultades pues el viento ha aflojado un poco y cuando azota lo hace de espaldas por lo que no nos hace perder la visión, es increible como en tan poco tiempo las zonas en las que había huella esta ha desaparecido, de repente escucho a la chica de Madrid decir "ohhh noooo", Domiciano ha perdido un piolet y este ha caido por uno de los tubos, se ha quedado a unos 5-10m del precipicio. Pienso que menos mal que llevamos dos piolets, veo a Domiciano que se dirige a recoger el piolet, le grito para que no baje que se espere y montamos una reunión pero no me debe de escuchar y baja hasta que recoge el piolet y vuelve a subir hasta donde estaba, ufff menudo momento de tensión.

Bajando la escupidera

Nuestras siluetas sobre la pala

Llegamos hasta el lago helado y el resto de la bajada discurre sin complicaciones. Durante el resto de la bajada la temperatura sube hasta valores primaverales de 15ºC, lo que hace que a mitad de descenso la nieve este demasiado húmeda y nos obligue a quitarnos los crampones pues algún que otro zueco nos ha llevado a alguno al suelo, llegamos al refugio y celebramos la cima con unas cervecitas y el pacharán que hasta aqui se ha subido Manolo.

Por la noche charlando con los guardas del refugio nos comentan que la semana pasada se mato un chico valenciano en la escupidera, iba en un grupo de nueve personas y tuvo un resbalón en un mal momento, la noticia nos deja un poco tristes y también pensativos, supongo que si esto nos lo hubiesen dicho antes de subir alomejor nos habriamos quedado en el lago helado.

A la mañana siguiente descendemos hacia la pradera de Ordesa para recoger los coches, cuando estamos en la parte superior de las cascadas de Soaso nos volvemos para observar el panorama de las tres Sorores.
Monte Perdido y Sound de Ramond desde Soaso

Ahí está, perpetuo magestuoso el Monte Perdido acompañado del Cilindro de Marbore y del Sound de Ramond, como si de un rey se tratase después de habernos arrodillado ante el nos despedimos de su cautivadora silueta grabada en nuestras cansadas pupilas, y es que ahora se puede decir que esta ascensión invernal ha dejando de formar parte de nuestros sueños para pasar a formar parte de uno de nuestros recuerdos mas apreciados.

16 Comments:

Anonymous iván said...

Una marquita más de las muchas que nos quedan por hacer. Que todas las semanas de monte salgan como esta.

1:11 AM  
Blogger Alfonso said...

¡Qué maravilla! He disfrutado de la ascensión casi como si hubiera estado con vosotros, aunque algo más abrigado..jejeje... Hasta la Cola de Caballo he marchado yo en algunos veranos, y se ve muy hermosa y distinta en invierno, aunque aún reconocible.

Y chapó por la crónica, ha merecido esperar todos estos días hasta ller una nueva entrada.

12:43 PM  
Blogger Jose Angel said...

iván, eso eso otra muesca mas en el piolet y ese peazo de regaton nuevo para el logo de la muleta :-)

alfonso me alegro que te haya gustado, que paciencia has tenido por que despues de tanto tiempo con el blog en standby ;-)

1:55 PM  
Blogger Vlady said...

Que hay José Ángel:

Me ha traído recuerdos de mi intento por la Norte. Pendiente como muchas otras.
Enhorabuena!

Salu2

3:36 PM  
Blogger Fer said...

Estupendo relato, gracias.
Así que soplaba el viento, ¿eh? Menos mal que existen los crampones y los piolos.
Tengo pendiente ir a la zona en invierno.
No termino de imaginar la cumbre afilada, cuando en realidad es amplia y hasta con un vivac de piedra construido. Increíble.

12:55 AM  
Anonymous Raul said...

Me a gustado mucho el relato, me entran unas ganas de ir para alla arriba....

Saludos.

8:17 AM  
Anonymous Ana said...

Precioso de verdad. Las fotos son impresionantes y el relato, como siempre, acerca la montaña a los que estamos lejísimos de ella (y no sólo físicamente).

12:10 PM  
Blogger Jose Angel said...

Gracias Vlady, yo tambien la tengo en mi larga lista de a medio plazo, aun recuerdo cuando la vi hace tiempo desde el lago de Marbore.

Gracias Fer, el viento fue lo peor de todo, la zona esta muy chula en invierno aunque este año ha sido raro y a todo le faltaba algo de nieve, cuando vi la cima yo tampoco me lo creía, en verano es bastante grande.

Gracias raul, todo es proponerselo ;-)

Gracias ana, me alegro de que te haya gustado, me encanta compartir estas cosas.

11:47 AM  
Anonymous gxt said...

Un relato increible ...es como si lo hubiera vivido,cada palabra leida es un paso dado virtualmente con vosotros ...

Muchas gracias y las fotos una maravilla..


saludos

3:56 PM  
Blogger Jose Angel said...

Gracias a ti gxt me alegro que te haya gustado, saludos ;-)

11:05 AM  
Anonymous Anonymous said...

Me ha gustado mucho la historia Jose, despues de las maratones volveremos a los montes :-)
saludos

Jesús

5:33 AM  
Blogger Jose Angel said...

Gracias Jesus, ya sabes lo que opino al respecto, la mejor opción es meter las sesiones de monte como descanso activo :-)

9:44 AM  
Blogger Joan González said...

Buen reporteje y ascención.

salut

joan

7:56 AM  
Blogger Jose Angel said...

Gracias Joan, buenas ascensiones ;-)

11:51 AM  
Blogger Joana said...

Buen relato, que emoción!! Entré para averiguar como era la ascensión al Perdido con nieve ya que este finde estaremos por ahí arriba. No puedo evitar los nervios ante esa pala de la que tanta gente habla, glups!!

Saludos.

11:26 AM  
Blogger Jose Angel said...

Tranqui Joana no es para tanto si manejais las tecnicas básicas de cramponaje no deja de ser una larga pala de nieve de unos 30-35º, eso si al loro con los enganchones en los guetres y con los zuecos si la nieve esta húmeda, suerte ;-)

2:56 PM  

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